Salud mental y olimpiadas

A pesar de ser percibidos como físicamente activos y en buena forma física, los deportistas pueden sufrir como cualquier otra persona de problemas de salud mental.  Cuando se lesionan físicamente, son tratados por un equipo de médicos para garantizar su pronta recuperación.  Sin embargo, cuando se trata de un problema de salud mental, algunos sufren en silencio y aislamiento.  El estigma asociado a la enfermedad mental es predominante en los atletas debido a que parecen en buena forma física.  Lionel Messi reconoció abiertamente que sería bueno para él acudir a un psicólogo.  Su honestidad fue aplaudida en las redes sociales pues se le da muy poca importancia a la salud mental.

 Los Juegos Olímpicos son un fantástico escenario internacional para los atletas. Han demostrado ser un espectáculo de destreza física, pero actualmente los organizadores y participantes del evento hacen énfasis en el bienestar mental.  Por ejemplo, la gimnasta olímpica Simone Biles se retiró recientemente de la competencia por equipos debido a un problema de salud mental.  Otros atletas olímpicos notables, incluidos Naomi Osaka y Michael Phelps, han hablado sobre sus propios casos.  Lindsey Vonn, la famosa competidora de esquí, también ha sido abierta al describir su batalla contra la enfermedad por más de una década.

 Además, la investigación científica sugiere que los trastornos de salud mental afectan hasta al 35 por ciento de los atletas de élite en alguna etapa de sus carreras.  Esto puede ser a causa del agotamiento físico, el abuso de sustancias, los trastornos alimentarios, la depresión y/o la ansiedad. También pueden afectar la falta de sueño, las presiones del proceso de selección o el retiro prematuro por una lesión.  Según el Director Científico del Comité Olímpico Internacional (COI), el Dr. Richard Budgett: es importante abordar estos problemas en los atletas, teniendo en cuenta la situación especial qué viven y las grandes tensiones a las que se enfrentan.

 Como resultado, el COI ha buscado iniciar varios proyectos que mejoren la salud mental de los atletas. El Comité desarrolla formas de ayudarlos a detectar y manejar sus problemas de salud.

 Por otra parte, la investigación sugiere que la falta de espectadores en Tokio podría alterar la experiencia emocional de los atletas, dice el psicólogo Fabio Richlan.  Él y otro investigador descubrieron que los jugadores de fútbol mostraron un comportamiento menos dinámico durante la pandemia cuando los fanáticos estaban ausentes del estadio.  Si bien algunos atletas extraen energía de la multitud, a otros les puede resultar más fácil desempeñarse con menos distracciones.  Independientemente de las limitaciones en torno a los juegos de Tokio, los psicólogos y atletas están haciendo todo lo posible por aprender de la experiencia y abordar sus competencias como lo harían normalmente.  Los psicólogos realizan sesiones individuales con los atletas, y grupales para una atención plena.  El objetivo es hacer frente a la enfermedad mental, y  seguir creando conciencia reduciendo el estigma que produce en las personas.

 Bartika Dutta

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